Qué bonita está la mesa – Rosa Hernández

La mejor forma de definir a la señora Rosa es decir que era un “canto a la vida”.  Su figura bajita y menuda no le impedía mostrar una alegría pemanente y un inmenso amor por todo lo que la rodeaba, animales, aves, árboles y, por supuesto, por todos los habitantes de los cerros de Canelillo, en la comuna de Pelluhue, donde ella vivía.  Aprendió a tocar y cantar aproximadamente a los 15 años. “A mí me enseñaron. Audolía Estuardo se llamaba. Primero aprendí a tocar y cantar y después a afinar”,  nos contaba.

Considerada una de las mejores cantoras de la comuna de Pelluhue, su voz impresionaba por su potencia y expresión cuando animaba trillas, casamientos, ramadas, velorios de angelito y todos aquellos momentos en que era solicitada. “Yo toco por dos finares, por la orilla y por tres cuerdas. Pero me gusta más por la orilla”, aclaraba.

Le gustaban más las cuecas que las tonadas. “A mí me gusta cantar las cuecas, pero tañaditas. Con las cuecas todos se divierten, aunque no bailen. En cambio las tonadas las escuchan algunos no más”, decía. De esta manera, expresaba su permanente sentido colectivo.

Después de sufrir varias enfermedades, la señora Rosa falleció el 8 de marzo del año 2010.

“Con las cuecas se divierten todos. Las tonás las escuchan algunos no más”

Los velorios de angelitos, aún vigentes en localidades apartadas, corresponden a una particular forma de entender la muerte de un niño o niña. El infante pasa a la vida eterna y su familia tendrá quien le proteja desde el cielo. Pero para que pueda realizar su ascensión se acude a un ritual lleno de símbolos y significados: Altar, ropa que viste a la criatura, adornos, y antiguamente el canto y la danza.

En Quirihue, en 1980, la señora Herminda Inostroza me contaba que “antiguamente por allá por los años 50 más o menos, en los velorios de angelito se bailaba refalosa y cueca”. Por su parte, en los sectores rurales cordilleranos cercanos a Valdivia se bailaba la sajuriana junto a la cueca.

En la comuna de Pelluhue, Rosa Hernández fue una afamada cantora en velorios de angelitos. Cantaba tonadas y cuecas. Ella relataba:

“Se bailaba cueca pero no como la cueca de las fiestas. En los velorios de angelito se bailaban sin pañuelo, sin zapateo y nadie animaba o hacía sonar las manos. La cueca es igual, pero se baila de otra manera. Hay que mirar el angelito”.

Qué bonita está la mesa
rodeada de papelitos

Estos versos se refieren a las flores de papel volantín, celofán o crepé que se confeccionan para poner en la mesa donde se vela el angelito, ya sea sentado o acostado.

Para subir al cielo
se necesita
una escalera larga
y otra cortita.

Desde la “güatita” del angelito hasta el techo, simulado con una sábana blanca o paño azul, se hace una escalera de papel del mismo material de las flores. Esta escalera ayuda al angelito a hacer más fácil su tránsito hacia el cielo.

Qué bonita está la Mesa

Cultor (a)               Rosa Hernández Vega
                                 Canelillo – Pelluhue, Provincia de Cauquenes, Región del Maule

Recolector:              Patricia Chavarría Z.
Año:                          1994
Afinación:               Por la orilla
Temática:                Verlorio de angelito

Estructura Métrica Estructura Musical
Copla 1-1-2-2-3-4-1 a-a-b-b-a-b-b
Seguidilla 5-6-7-8-9-10-11-12 a-b-a-b
Remate 13-14 a

 

1             Mi vida                   Qué bonita está la mesa     
2             Mi vida                   rodeada de papelitos          
3             Mi vida                   y en el medio e’ los papeles               
4             Mi vida                   se vela un angelito.                                                           

5                                             Para subir al cielo
6             Mi vida                   se necesita            
7                                             una escalera larga               
8             Mi vida                   y otra cortita        
9                                             otra cortita sí        
10           Mi vida                   tiene escalera       
11                                           para subir al cielo
12           Mi vida                   las almas buenas.

13           Anda                      Tiene escalera      
14           Mi vida                   las almas buenas 

Cueca: Qué bonita está la mesa
Cultor: Rosa Hernández Vega
Tonalidad: Do Mayor
Afinación: por la Orilla

Disposición de las cuerdas:

I. Mi
II. Do
III. Sol
IV. Do
V. Sol
VI. Do


Como hemos visto en muchas cuecas, se presentan variaciones melódicas y rítmicas que aparecen especialmente al pasar a la seguidilla. Llama la atención que después de cada frase la cultora introduce un compás corto de tres tiempos, característica que se mantiene durante toda la cueca. El ritmo de acompañamiento lo ejecuta con un rasgueo insistente de tres tiempos, rápido y con fuerza.

En esta cueca la cantora aplica el acorde de Dominante sólo en algunas partes, como se indica a modo de ejemplo en la partitura, ya que el audio no permite escuchar claramente los cambios.

Aqui puedes descargar la Partitura y Tablatura.