Bonita la cuequecita 1 – Alvarita Parra

Nací cantando y voy a morir cantando”, fue la respuesta que nos dio Alvarita Parra al momento de preguntarle cómo había aprendido a tocar la guitarra y cantar. La conocimos en el año 1981 y hasta el día de hoy nos maravillamos por su maestría en la ejecución de la guitarra en distintos “finares”.

Una mujer muy delicada, humilde, madre de 12 hijos, de los cuales vivieron 9. Nacida en 1904 en la zona rural de la comuna de Trehuaco, Pachagua, a los 7 años ya estaba cantando, al igual como lo habían hecho su abuela y su madre. En aquella época, su papá tenía que sujetarle la guitarra para que no se le cayera. “Pero a mí nunca me gustó el canto de mi mamá”, aclaraba, “Aprendí mirando. Se me quedaba altiro en la mente. Llegaba a la casa y la tocaba hasta que me salía. ¡Es tan lindo cantar!”.

Fue famosa en su zona. Era invitada a trillas, ramadas y fiestas que se hacían casi todos los domingos. “Era la entretención en esos años”, nos contaba. Un amplio repertorio de cuecas, tonadas y valses animaban entonces a la comunidad.

Con el tiempo, sus hijos emigraron a la ciudad. Ella quedó viuda y obligadamente debió trasladarse a Penco, donde vivió por más de 10 años. Allí la conocimos y pudimos encontrarnos muchas veces. Falleció en 1995 a los 91 años.

“Nací cantando y voy a morir cantando”

Presentamos dos versiones de una misma cueca que la señora Alvarita grabó en ocasiones distintas. Hay variantes en su texto, forma de toquío y afinación de la guitarra.

Nos han consultado ¿cuál de las dos cuecas está bien? La respuesta es “¡Las dos!”. La razón de esta réplica es porque en la tradición musical campesina existe otra forma de entender y asumir la música y el rol de cantora. El aprendizaje se realiza por vía de la oralidad. Cada cantora tiene en su memoria una gran cantidad de versos, melodías, afinaciones y formas de toquíos que conforman un verdadero cofre de sabidurías. Su oficio lo practica con un sentido solidario para hacer la fiesta, animarla. Entonces, según las necesidades, acude a este cofre a fin de elegir aquello que va a cantar, pero mezclando melodías, textos, afinaciones, etc. Si en un momento tocó en una afinación, podría después ocupar otra, es decir, el mismo tema interpretarlo en otra afinación. Si desea realizar modificaciones al verso, según el momento, lo hará sin mayor problema. Hay una capacidad de improvisación admirable. Todo esto realizado dentro de los códigos tradicionales.

Esta capacidad es la que nos presenta la señora Alvarita en estos dos ejemplos, con una temática de ponderación de la cueca, asociada a los marineros. En la primera cueca hay en su texto palabras destacadas en color rojo. Esto debido a que reemplaza la primera palabra por la destacada en rojo al repetirla.

Bonita la cuequecita

Cultor (a)               Alvarita Parra
                                 Trehuaco, Provincia de Ñuble, Región del Ñuble

Recolector:             Patricia Chavarría Z.
Año:                         1989
Afinación:               Transporte
Temática:                Cueca

Estructura Métrica Estructura Musical
Copla 1-2-2-3-4-1 a-b-b-a-b-b
Seguidilla 5-6-7-8-9-10-11-12 a-b-a-b
Remate 13-14 a

 

1              Ay ay ay                 Bonita linda es la cuequecita
2              Ay ay ay                quien la supiera bailar
             Ay ay ay                la bailan muy bien los marineros
             Ay ay ay                y en las alturas del mar

5                                              Por esa loma abajo
6              Cueca                    vienen cantando
7                                              y la cueca chilena
8              Allá va                   la van bailando
9                                              la van bailando sí
10            Allá va                   mares adentro
11                                             guerra le va formando
12            Allá va                   mares adentro

13                                           Mares adentro sí
14           Allá va                    mares adentro

Cueca: Bonita la Cuequecita
Cultor: Alvarita Parra
Tonalidad: Sib Mayor
Afinación: Trasporte

Disposición de las cuerdas:

I. Re
II. Sib
III. Fa
IV. Sib
V. Fa
VI. Sib

Esta cueca presenta una estructura rítmica de carácter yámbico (sílaba corta no acentuada seguida de una sílaba larga acentuada) que se diferencia de la mayoría de las cuecas, y que se encuentra presente tanto en el canto como en la guitarra.

Otra particularidad es que al final de la mayoría de las frases musicales, se agrega un pie métrico yambo, a modo de compás de espera antes de continuar con la frase siguiente. Este elemento, sumado a otras estructuras rítmicas que hemos observado, nos hace pensar que muchas de las músicas tradicionales no se organizan necesariamente en compases, sino más bien en esquemas rítmicos que se combinan, manteniendo como en este caso el carácter ternario, pero no ajustándose a los ciclos estables del compás, dando muchas veces una sensación de dejar el compás “cojo” o incompleto.

En relación a la guitarra, el toquío de acompañamiento va doblando la melodía con la primera cuerda y agregando una segunda voz a intervalo de tercera descendente, en la segunda cuerda. La cuarta cuerda se mantiene como un pedal persistente de Tónica durante toda la pieza.

Esta forma de acompañamiento polifónico (primera voz, segunda voz y pedal) es muy característica de la afinación por trasporte. Como resultado del estilo en la pulsación de las cuerdas, se pasa a llevar la tercera cuerda afinada a la quinta, que funciona también como pedal, pero de modo más sutil, enriqueciendo la armonía de la pieza.

Aquí puedes descargar la Partitura y Tablatura.